
He visto infinidad de pacientes tanto en el ámbito de la
fisioterapia, como de la rehabilitación y la preparación física, que su cultura
en la salud física se ha erradicado. Ahora prima el tiempo y la comodidad antes
que el bienestar, la calidad de vida y la profesionalidad.
Imaginemos que tan solo hacemos uso de los servicios que
están en nuestro entorno, así no perderemos tiempo, ni será un gran esfuerzo
para nosotros beneficiarnos de ellos, creando gran cantidad de profesionales
del mismo gremio por las distintas zonas pobladas.
Ahora supongamos que el fontanero, peluquero, oculista o
incluso, el especialista medico, que cubre nuestra zona no es lo suficiente
cualificado o lo es en menor medida que otro de una zona más alejada. ¿Nos
importaría desplazarnos? ¿Gastando nuestro valioso tiempo?
Es necesario, ya que no queremos correr el riesgo en ciertos
aspectos y queremos disfrutar del mejor profesional para que nuestros problemas
se solucionen bien.
Nunca nos compensa ese ahorro de tiempo y comodidad, sin
hablar de la parte económica, si el resultado van a ser limitaciones y errores
para nuestro día a día.
A lo largo de mi carrera, he atendido y atiendo personas que
de verdad quieren el resultado que
se merecen y no el que le dicen que solo podrán obtener, siendo la mayoría de
las veces con limitaciones y conformismos. Sin dar valor a la recuperación y
rehabilitación total para su vuelta a la actividad en mejores condiciones que
antes.